Lejos de ser un ingrediente “de nicho”, los hongos atraviesan una verdadera transformación cultural. En la cocina actual ganaron protagonismo por su sabor profundo, su textura y su versatilidad, pero también por su perfil nutricional. El consumo de champignones y portobellos crece a un ritmo cercano al 6% anual, impulsado por nuevas formas de comer: menos procesado, más vegetal, más consciente y con foco en el origen de los alimentos.
En ese escenario, Hongos del Pilar se posiciona como uno de los referentes del sector a nivel nacional. Fundada en 1982, la empresa se dedica exclusivamente al cultivo de champiñones blancos y portobellos en su planta de 13.500 m² ubicada en la provincia de Buenos Aires. En 2024 alcanzó una producción de 2 millones de kilos anuales y proyecta llegar a los 3 millones para 2030, como parte de un plan de crecimiento sostenido.
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